Tixtla sumida en la desgracia Apolinar Castrejón Marino El pasado 27 de septiembre se cumplió un año más de la consumación de la Independencia Nacional, pero no hubo oportunidad de festejar tan magno acontecimiento, en primer lugar porque a los encargados de las actividades cívicas solo les importa celebrar el inicio de la guerra de independencia, el 16 de septiembre de cada año. En segundo lugar, la población de Tixtla, que es la cuna del consumador de la independencia, se encuentra inundada debido a las torrenciales lluvias de los ciclones “Manuel” e “Ingrid”. Ignacio Manuel Altamirano llamó a la laguna de ese lugar, “Espejo de los Dioses”, y ahora es el espejo de la destrucción, pues creció tan desmesuradamente que invadió los barrios de “El Santuario”, Cantarranas y Santa Cecilia.